lunes, 24 de septiembre de 2007

Eric Clapton, 461 Ocean Boulevard (1974)

Injustamente tildado, cuando apenas salió a la venta, con opiniones nada alentadoras -al igual que ha sucedido con otros discos ¡de por Dios!!-, a medida del paso del tiempo sus menos preciados críticos tuvieron que tragarse sus palabras iniciales, a tal punto que hoy lo consideran ‘primordial’ dentro de la basta discografía de este guitarrista ilustre que ha dado el Blues y el Rock.

También yo llegué a aborrecer este álbum en las primeras escuchas... Éste preliminar juzgamiento -¿equivocado?- se fundamenta por lo siguiente: En los ’60 e incluso en su pasado álbum “Layla” (uno de mis grandes favoritos de todos los tiempos), este inglés había llevado el Blues (música tradicional americana, su principal influencia musical como para muchos músicos de su país de esa generación) a niveles inimaginables, impregnándole psicodelía en la era de Cream por ejemplo, pero principalmente este género -cómo decirlo- lo tocaba eléctrico disparatadamente fuertísisimo. En especial en vivo.
No en vano en Londres en aquella época habían grafittis regados por las calles que rezaban una sentencia que lo elevaba a la categoría de ser supremo: “Clapton is God”. Bien, ahora Sir Eric Clapton presentaba “461 Ocean Boulevard” que inesperadamente contaba con todo lo contrario de lo que lo había distinguido: Es un disco calmado que si se lo ponen a su madre (trato de decirlo con cariño) no va a irritarse, con seguridad se va a mover si le encuentra el ritmo a los primeros temas que constan de una diversidad palpable (incursiono inéditamente, entre otros, en el terreno del reggae al versionar I Shot the Sheriff de Bob Marley).

Además, diría que el nivel de escucha es diferente a los discos que he hecho referencia en este Blog: Lo resumo en una experiencia placentera que consta de suaves pasajes, logrados en parte al sonido de un ‘dobro’ (suena casi idéntico que una ‘Steel Guitar’) en tres temas “Gimme Strength”, “Please Be With Me” y “Let It Grow”: Temas relajantes, las dos últimas son lindas baladas compuestas por Eric.

Por otro lado, para mostrarles a sus fans que no había abandonado sus raíces musicales recobra dos temas bluseros: El infaltable de su ídolo Robert Johnson (“Steady Rollin’ Man”, me llama la atención el sonido de la guitarra en el ´solo´) y el otro de Elmore James (“I Can’t Hold Out”). El resto es una mezcolanza de música ‘country’ y otras cosas atractivas en cada nueva escucha.

Al final de varios temas se alcanza a notar lo bien que la estaban pasando en su grabación. La edición de lujo, que salió en su 30 aniversario, incluye material extra de esas sesiones (´jammings´) y parte de la promoción del disco que recoge -lo mejor supongo- de dos de sus presentaciones de esa gira. ¿Sería loco decir que el final de ´Let It Grow´ se asemeja al de "I Want you She´s So Heavy", genialidad de Paul/Lennon como todo el disco "Abbey road" de los Beatles??

Es importante decir que este fue el primer trabajo que ´Slowhand´ (así también se conoce a Clapton) grabo libre de la heroina que lo mantuvo inactivo los primeros años de esta década, luego de internarse en un centro de rehabilitación (gracias a Pete Townshend, guitarrista de The Who). En cuanto se recupero de este vicio se hospedo en Miami y el título del álbum sería el nombre de la calle en donde estaban ubicadas estos estudios de grabación. Todo ello debio conrribuir a este producto de índole sosegada.

El gusto por este nuevo estilo marcaría el resto de su carrera y desde entonces para complacer a sus fans que ansiaban al Clapton ‘endemoniado’ de sus primeros años de éxito, tocaría sólo en directo algunos chispazos de su repertorio pasado. También fue a partir de este trabajo que Clapton se rodearía de buenos músicos que si bien, no tienen el reconocimiento de sus ex compañeros de banda de los ‘60 como Ginger Baker, Jack Bruce, Duane Allman, entre otros, sí realzaron sus producciones como en este disco. Fin.


Información complementaria sobre este disco en la apreciación del excelente crítico Alberto Manzano, director de la Web El Almacen del Rock.


PD1: Supongo que fue por estos años, lo escuche en una emisora tropical hace unos años, que ‘Slowhand’ mezcló su guitarra con un importante representante de la música ‘salsa’. Seguramente algo parecido a lo hecho por Santana a finales de los sesenta.

PD2: Si no lo ha hecho, lo invito a votar arriba en la columna de la izquierda sobre qué le parece este Blog. NO TARDA UN MINUTO DE SU TIEMPO.

PD4: He vuelto a retomar dos discos de Led Zeppelin (los que leyeron el anterior post saben de la razon de mencionarlo ahora): el “IV” y “Houses of the Holy”; por otro lado, una nueva banda que estoy conociendo por estos días es “Love” con su disco “Da Capo”.

domingo, 9 de septiembre de 2007

CONCIERTOS QUE MARCARON LOS SETENTA (TERCERA PARTE)

LED ZEPPELIN, “THE SONG REMAINS THE SAME” (1973)

El ostentoso talento de Jimmy Page con la guitarra, tanto eléctrica como acústica, se propagaba a pasos gigantes desde que constituyo esta formación de ensueño a finales de los sesenta. Led Zeppelin de su mano había producido cinco álbumes que impulsaron su fama mundial como ninguna otra en ese momento -hey, todavía!-. Celebrado en el Madison Square Garden de New York, éste fue el único material oficial en vivo puesto al público mientras estuvieron activos.

Es grato hacer por estos días un post sobre una de las bandas de Rock más importantes de todos los tiempos, debido a que han vuelto a encabezar las portadas de los medios de música: Ante todo se conoció de un único reencuentro que se llevara a cabo en Londres, después de varias décadas, en aras de apoyar una causa benéfica; por otro lado, se lanzarán dos nuevas publicaciones con la novedad en uno de ellos de ofrecer material inédito de su presentación de la que estamos haciendo referencia, incluyendo uno de mis temas favoritos de la banda, The Ocean.

El vídeo de arriba es un homenaje a este mítico cuarteto que quiero compartirles: ofrece imágenes de ellos acompañadas, como estimulante sonoro, de la canción original “The Song Remains The Same”, también una de mis favoritas de ellos, con la que abre su quinto álbum “Houses of The Holy”. Este documental, habrán notado, se titula de la misma manera que la canción; como se puede ‘ver’ su propósito, aparte de su puesta escénica, consiste en mostrar los roles de cada uno de los miembros fuera de la banda y capturar el momento de los cuatro músicos antes, durante y después del concierto.

Pasemos ahora sí al concierto. Una simpática descripción de lo que nos encontramos aquí.... Recomiendo ese Blog; hablando en serio mi opinión:

Son tantos aplastantes hits que compusieron, no igual puedo decir de sus álbumes a excepción de los dos primeros, por esta razón y porque además no me satisfacen totalmente (no sé qué es.. ¿Su estilo a veces?..) no están entre mis 10 grupos favoritos, en un Top 20 sí seguro: Aunque en el tercer disco me parece que salen bien librados en su intromisión en el terreno del folk, así sea que a algunos les parezca el más flojo; el IV en cambio, con la admiración que la mayoría le da a este disco, PERDÓNENME DE VERAS SI NO HE SABIDO APRECIAR ESTE DISCO, pero para mí esta muy sobrevalorado y sólo rescato sus tres temas más conocidos: Blag Dog, Rock &Roll y Stairway to Heaven (clásico); y en “Houses of The Holy” las tres primeras me fascinan junto con “The Ocean”, el resto del disco menos que más...

Y hay voy con la discografía del grupo, siguiendo cronológicamente sus trabajos, llegando a este concierto que en su tiempo fue lanzado tres años después de su realización. Pues todos los aplastantes temas de sus cinco primeros trabajos están aquí y en realidad no sé si me arrepienta de haber visto este concierto después de conocer sus primeros trabajos, porque la desenvoltura en particular de Jimmy Page en el escenario con su instrumento es bestial, su guitarra eléctrica suena mejor aunque por momentos se queda corta como en el solo de Stairway To Heaven y allí uno si puede notar los arreglos que tiene este tema en estudio, ademas que no se apoya en otro guitarrista como si hace por ejemplo Jeff Beck. Como consecuencia le toca hacerlo todo: Guitarra rítmica, ‘solos’, aquí pierde un poco de encanto la música si se le compara con sus trabajos de estudio (Black Dog fue elegida hace poco por especialistas como la mejor cancion de guitarras de la historia...). Reitero, no obstante, el sonido de su guitarra pienso que suena mejor en vivo.

"The Rain Song" de la película


Bonham consolida ser uno de los mejores bateristas del mundo (para muchos el mejor, debe ser que no han escuchado a Keith Moon de The Who sobre la tarima ...) sonando sólido, fuerte, a causa de su inusitada agilidad para tocar las partes de su instrumento. A Jonh Paul Jones se le ve en su doble faceta como músico intercalando su bajo por los teclados. Debo decir que en “No Quarter”, en donde Jones se roba al comienzo del tema el protagonismo de Page, es un tema que no me termina de convencer, aunque en esta versión en vivo Page suena mejor que la versión de estudio y prolonga su ‘solo’ en la segunda mitad y sobre el final del tema. Y la voz de Robert Plant, el frontman, no me parece que este quemada como se lo he escuchado a más de uno que conoce también este concierto.

Led Zeppelin en vivo se prestaba, como se puede ver en esta película, para que Page y Plant experimentarán con sus instrumentos sacando reverberaciones de su instrumento, jugando con los efectos que eso produce. Page también confirma los rumores de que esos sonidos raros de su guitarra en el primer disco son ciertos, tocando en el medio de “Dazed and Confused” su guitarra con el arco de un violín y seguidamente se lanza un ‘solo’ extremadamente largo y excitante que anima a la gente a aplaudir en su final, esta es la parte central de todo el recital de la noche.


"Since I've Been Loving You", ese ´RIFF´ de Page de entrada es demasiado pasado

Queda por decir, para no seguir hablando tanta carreta, que en la penúltima canción el show se lo lleva Bohnam en “Moby Dick”, sólo que aquí la versión que había presentado para el segundo disco la prolonga por catorce minutos. Como particularidad de este ‘solo’, Bonzo toca con la palma de sus manos unas congas antes de retomar con las baquetas los demás elementos de percusión.

Como pueden leer he disfrutado mucho este concierto, sin embargo los temas acústicos que nos presentan en sus trabajos de estudio no están, incluso Stairway To Heaven fue tocada todo el tiempo con una Gibson eléctrica de doble mástil. Según me han comentado, en otra época como la grabada en su concierto How The West Was Won, estaban en mejor forma, habrá tiempo después para eso.


PD: ¿A qué horas me metí en esto de los Blogs?

domingo, 26 de agosto de 2007

YES, "FRAGILE" 1971

La fórmula de enaltecer las virtudes de los miembros de la banda por separado, como ya lo habían desarrollado Pink Floyd (“Ummagumma” ,1969) y Emerson, Lake & Palmer (ELP, 1970), la repetiría esta representativa formación del Rock Progresivo en su cuarta producción de estudio. Una obra clásica que manifiesta el resplandor de este género musical a comienzos de los setenta.

“Yes” figuraba por fin desde su pasado trabajo (“The Yes Album”, con la integración al grupo de Steve Howe en las guitarras) emprender un camino definido en su trayecto musical -de ahí intuyo el título del álbum para que sus managers no les cancelara el contrato luego de dos desafortunados primeros trabajos-, que paralelamente contaba con el respaldo del público.

Sin embargo Tony Kaye, el teclista, no se acomodaba a este renovado estilo; en “Fragile”, Rick Wakeman lo releva y esta nueva alineación sería la que a través de los años sus fans la nombrarían como la formación clásica de la banda. Es una lástima que sólo hubieran grabado dos álbumes juntos: “Fragile” y la épica ”Close To The Edge”, la cual, contrario a lo que se ve en el disco en mención, sus cinco integrantes unirían su talento para constituir tres únicos temas de una profunda ambición y complejidad: Para dar un dato general el tema que da título al álbum dura cerca de veinte minutos y las otras dos como diez minutos cada una.

En “Fragile” es poco convencional que precisamente un disco con esa denominación de “clásico”, este conformado por partes fragmentadas que si revisamos la totalidad del álbum nos dan una colección de temas dispersos entre ellos. Cada músico, inclusive Jon Anderson su vocalista, contribuyo con un tema; según lo cuenta Federico Fernandez en su estupendo repaso por este disco, las cinco canciones individuales fueron material de relleno para completar el álbum.

En todo caso comparto su apreciación de que las canciones que le dan el calificativo que ostenta como clásico son las restantes SEÑORES cuatro piezas y una de las razones de peso para preferir este disco que al posterior. “Roundabout”, su sencillo de mayor éxito en su carrera es una demostración de una composición ‘PERFECTA’ de corte progresivo. El bajo de Chris Square me corta el aliento! Ni que decir del resto de músicos… Y así podríamos continuar diciendo lo mismo de “South Side of The Sky”, “Long distance Around” y “Heart of The Sunrise”. Letras y anotaciones en español e inglés del “Fragile”.

“Roundabout” fue un boom comercial a pesar de que la versión de radio estaba editaba; ésta es la versión completa que abre el álbum


En los cortes de solos individuales destaco el de Steve Howe con la guitarra española: Es uno de los más bellos que he escuchado, siempre lo repito antes de seguir con el final del disco y me ha hecho recordar otros solos acústicos de diversos guitarristas como Eddie Van Halen, Bob Weir, Jeff Beck, Tony Iommy, Eric Clapton... Creo que voy a quemar un disco con esos temas. También destaco el aporte de Rick Wakeman el cual es un cover de un tema de ‘música clásica’ de Johannes Brahms.

“Mood For A Day” de Steve Howe


“Cans and Brahms” de Rick Wakeman

"We Have Heaven" de Jon Anderson

En cambio Bill Brudford se pifea con ese miserable tema “Five Por Cent For Nothing” de unos cuantos segundos... Tampoco le encuentro sentido al reprise de We Have Heaven de Jon Anderson cuando termina el disco; siempre bajo el volumen cuando llega esa parte fastidiosa. Hubiera querido colgar todo el álbum. Me fue imposible. Otro tema que vale la pena mencionar (si no lo conocen descárgenlo en Internet) es “Heart of The Sunrise” por su desmesurado intro -Yes Really Rocks!- y consecutivamente Jon Anderson se manda una de las mejores interpretaciones grabadas jamás...

Finalmente les comparto la experiencia de un melómano con este disco. ¿Y a ustedes queridos lectores cómo les parece este disco? Si también conocen “Close To The Edge” o /y The Yes Álbum, ¿Cuál les gusto más y sus razones de esta argumentación?

Manticornio, página especializada en Rock Progresivo, con su crítica de esta obra.


domingo, 12 de agosto de 2007

CONCIERTOS QUE MARCARON LOS SETENTA (SEGUNDA PARTE)

KISS ALIVE! (1975)

A estos neoyorquinos les pasaría un año antes lo mismo que había comentado de Peter Frampton: La colosal acogida que tuvo su disco en vivo los cogió por sorpresa; sólo con la diferencia que en ese momento todos los ojos -digo oídos- estarían puestos en su siguiente trabajo que sería “Destroyer”. Esa es otra historia, vamos con Kiss Alive! "Deuce"


...The Hottest Band In The World: KIIIIISSSS!!!! Asistimos en mi humilde opinión a los primeros 35 minutos más calientes en la historia de la música. De esa presentación a esta banda no me queda la menor duda. A medida que uno conoce mejor este concierto contempla que evidentemente ellos lanzaron su repertorio más vigoroso (que habían compuesto hasta ahora) en su apertura, en esta primera parte.

Por Dios Santo o por todos los demonios!!!... Cómo toca Ace Frehley la guitarra principal (Lead Guitar) en esta primera parte del concierto: Es “asesina” (“It´s a killer”). En tanto que los demás integrantes de la banda ejecutan una labor decorosa; al final de esta publicación están los merecidos créditos para todos.

"Got To Choose"


"Hotter Than Hell" "Firehouse"

Un receso separa como siempre los conciertos de estos tiempos en cada lado del doble LP, ya que en este formato apenas cabían entre 20 y 25 minutos en cada parte; no obstante, aquí los temas después del primer descanso del primer disco siguen impregnados de la misma energía de Hard Rock de sus predecesores. Y el final por parte de Ace Frehley en “She” es más que prometedor. Épocas irrepetibles!!!

En este punto es importante resaltar todo este material desconocido para la mayoría que hasta este momento había realizado Kiss en sus tres primeros discos y que dieron lugar a este concierto inolvidable. No los conozco como tampoco los de Peter Frampton. ¿Qué se podría decir de sus grabaciones en estudio en comparación con este concierto? ¿Será cierto que esta actuación que todos conocemos la maquillaron en estudio o son más bien muestras de impotencia de un concierto incomparable como siempre he pensado?

Si bien Kiss dejó su huella en el Rock por sus espectáculos en vivo: La puesta en escena de sus componentes estaba cargada usualmente de maquillaje, cada uno de ellos además representaba una cosa (bla bla bla) y la parafernalia del show como tal; su música en este concierto es lo que tiene valor por encima de lo que sucedió en la tarima. De hecho esta publicación salió editada sólo en audio y no en vídeo y yo por ejemplo apenas he visto fragmentos del concierto en trabajos posteriores de vídeo de la banda o simple por YouTube.

Continuo con Kiss Alive! La segunda parte -para ser sincero- no es lo asombrosa de la primera, pero hay partes para rescatar que igual los disfruto: En “100.000 Years” ese ‘solo’ de batería de Peter Criss -"pues claro", dirán- que dura cerca de diez minutos, mientras sobre el final Paul Stanley anima a la gente a vivir el Rock and Roll; las siguientes dos canciones, "Black Diamond" y “Rock Bottom”, que parecieran por su comienzo baladas son piezas innegables de Hard Rock también. Y para terminar esta uno de los himnos que asentó esta banda que pertenece a éstos sus maravillosos primeros años: “Rock N’ Roll Nite”.

KISS ALIVE!

Cobo Hall de Detroit entre otros escenarios

Ace Frehley: Guitarra principal
Gene Simmons: Bajo y Voz
Peter Criss: Batería
Paul Stanley: Guitarra rítmica y Voz

Productor: Eddie Kramer

Detalles adicionales contados por Claudio Villarroel Sepúlveda, un fan chileno que reseño los primeros discos de Kiss.

Crítica de Aloha (me va tocar enlazarlo en la columna de la izquierda).

Los diálogos de Paul Stanley con la audiencia en español.

Otro aspecto de las actuaciones que quiero mencionar porque para mí es emocionante -les puede parecer obvio-, tiene que ver con la reacción de la audiencia ante los artistas que están presenciando en vivo. La gente se vuelve loca de remate como saben. En Frampton Comes Alive me hizo falta decir que este aspecto es recurrente como en ningún otro concierto de este especial.

Quedan faltando dos conciertos que saldrán en futuras entregas: “The Song Remains The Same” de Led Zeppelin y “Ziggy Stardust, The Motion Picture” de David Bowie.


lunes, 30 de julio de 2007

MÖTLEY CRÜE, NEW TATTOO (2000)

¿Qué habrá sentido Tommy Lee, el baterista original de Mötley Crüe, al escuchar este material que grabaron sin él? Tengo la certeza que una rara mezcla de deslumbramiento y abandono. Porque sencillamente este disco rockea -¡y de qué forma!!- sin su presencia, la cual se podía creer era indispensable entre de por sí sus otros talentosos músicos. Mötley Crüe Rocks!


"HELL ON HIGH WHEELS" (Primer tema y único sencillo del álbum) Pónganle a atención a Nikki Sixx al mando del bajo, por algo es el líder del grupo no sólo por ser su compositor central.


20 años se iban a cumplir de esta banda de Hard Rock con tonalidades metaleras procedente de Los Ángeles que coincidían con la apertura del siglo XXI, para lo cual al parecer querían celebrarlo con un nuevo disco. Sin embargo, el panorama no era el apropiado: La relación entre Tommy Lee y el vocalista Lee Vince Neil se había empañado en su última gira provocando la salida indefinida del fenomenal baterista.

En su reemplazo, Nikk Sixx enfilo a Randy Castillo quien había tocado con Ozzy Osbourne y si no fuera por su muerte dos años más tarde por cáncer vaya uno a saber si habrían pensado de nuevo en Tommy Lee y tendríamos su espectacular show “Carnival of Sins (2006)” tal y como lo conocemos, con todos los miembros originales tocando de nuevo en una presentación de su última gira.

Mi tema favorito del disco es ”Punched In The Teeth By Love”. Aquí en vivo en la promoción de este disco. Randy Castillo por problemas de salud fue sustituido por Amantha Maloney quien toca bastante bien.

De este disco deduzco por anónimos comentarios que es el regreso al sonido de su primera década en los que fueron los abanderados del lema “Sex, Drugs & Rock and Roll”. Y digo “deduzco” porque no conozco sus discos de los noventa, que según parecen ser los más interesantes de su carrera sin olvidar sus primeros clásicos Too Fast For Love, Shout Al The Devil y Dr. Feelgood.

No era la primera vez que uno de ellos estaba ausente en la realización de un álbum. En el disco que denominaron con el mismo nombre de la banda (de ahí viene una discusión del título de ese disco de 1994) Jhon Corabi ocupo el lugar de Lee vince Neil. Para “New Tattoo” también le pidieron Mike Clink, que estuvo entre otros con los Guns and Roses, que les colaborará en la producción.

“New Tattoo”

“New Tattoo” (balada que da título al disco) y “Hollywood Ending” sirven de reposo entre el resto del álbum cargado sobre todo de overdubs eléctricos por parte de Mick Mars. En estas dos canciones este guitarrista -no comprendo porque nunca aparece en esos “top” tan controversiales de música- toca también la guitarra acústica y le “sobrepone” (esta bien dicho??) la eléctrica logrando un trabajo digamos que aceptable.

“Dragstrip Superstar”

Un disco bacano en resumidas cuentas. “Dragstrip Superstar”, que le sigue a ”New Tattoo” en el álbum es el segundo corte que más me gusta.



Y en 15 días la continuación del especial "Conciertos que marcaron los setenta" con Kiss Alive!


domingo, 15 de julio de 2007

CONCIERTOS QUE MARCARON LOS SETENTA (PRIMERA PARTE)

He postulado cuatro actuaciones de Rock que, por más que aceptables en su recepción a través del tiempo, fueron denominados como clásicos. Miento. Yo quise hacer este especial, repartido en varias entregas, al considerarlos esenciales dentro de la larga trayectoria de estos grupos o artistas. Porque a lo mejor fue su momento más alto, antes que tener en cuenta que la crítica y los fans también hayan llegado a la misma conclusión. Así como puede ser coincidencia también puedo estar equivocado. Mi juicio, al fin y al cabo, es lo único que me vale...


Todos los conciertos que he escuchado a la fecha me han parecido fantásticos: Han superado mis expectativas. De diferentes décadas. Como es de esperarse, recogen sus éxitos, con covers de sus músicos más influyentes, e improvisaciones (‘Jammings’) y ‘solos’ que se prolongan a veces por más de diez minutos de duración. En ocasiones sus versiones en directo superan las de estudio, en otras no como es lógico.

Repito: Escogí sólo cuatro. Hay muchos más, por supuesto, de los cuáles no hablaré, dado que o no los conozco aún (espero escucharlos algún día) o no me cautivaron tanto. ¿Cuáles escogerían o qué agregarían a lo que acabo de decir! Les anticipo los otros tres que saldrán en futuras publicaciones: Kiss Alive! de 1975, “Ziggy Stardust, The Motion Picture” de David Bowie y “The Song Remains the Same” de Led Zeppelin. Éstos dos de 1973.



FRAMPTON COMES ALIVE! (1976)

Fue el concierto más vendido por décadas. "Peter Frampton es este disco", así quedo marcado gloriosamente (¿o por desgracia?), pues nunca se podría quitar este apelativo que lo inmortalizaría para toda la eternidad. Este guitarrista grandioso, compositor y cantante inglés lo reconoce.

Significativa su técnica con la guitarra eléctrica. Transmite un sonido especial; "limpio" me habían dicho antes de escucharla. Sí, unas notas nítidas, únicas, sello de este músico, que ni la mejor producción en estudio sería capaz de lograr. Ejemplo de ello es el tema pegadizo “Somethin´s Happening” que abre el concierto y en general durante cada tema eléctrico porque también hubo cabida para desconectarse por unos momentos e interpretar sentidos temas acústicos como "All I Want To Be (Is By Your Side)" o la instrumental, muy buena, “Penny For Your Thoughts” que abre el segundo disco.

"SOMETHIN´S HAPPENING"

"PENNY FOR YOUR THOUGHTS"


De principio a fin son espectaculares todas las canciones. Peter Frampton venia de dejar hace unos años a la agrupación Humble Pie, en la que se hizo famoso, para embarcarse como solista lanzando unos discos sin tanto recibimiento como esta presentación de San Francisco. Show Me The Way” es una de las más recordadas por ese efecto de pedal “Wah Wah” con la guitarra eléctrica (vídeo).


Se podría decir que la segunda parte es un poco más fuerte por “Money” y “Shine On”, temas que creo pertenecían a Humble Pie. Después resalto, siguiendo la secuencia del concierto, la original versión del clásico de Mick Jagger y compañía, “Jumpin Jack Flash”, y su último tema "Do You Feel Like We Dooo", cuando al recurrir por un buen tiempo al "Talk Box", Mr. Peter Frampton se manda un ‘solo’ deslumbrante con el que cierra su concierto.


Sólo encontré una opinión en español que valiera la pena en Internet de este disco indispensable en la colección de todo melómano del Rock Clásico. Con decirles que para 1978 se dice que al menos si una persona en cualquier parte del mundo no tenía el disco era porque un amigo suyo lo había comprado. Fueron 16 millones de copias vendidas!

Para los interesados en la trayectoria musical de este guitarrista: El año pasado publico “Fingerprints”, su última producción, que parece interesante por el siguiente artículo que me encontré en Internet.


domingo, 1 de julio de 2007

¿QUIÉN SIGUE? THE WHO: WHO’S NEXT (1971)

Respetados ingleses por sus “explosivas” audiciones desde mediados de los ‘60. Sin embargo, sus primeros trabajos de estudio no demostraron todo su potencial escénico hasta este trabajo, su más reconocido, al cual le adicionaron sonidos electrónicos, dándole un aire de frescura a la banda. Pero quién?? Cuál banda?? The Who.

Una pruebita de lo que acabo de decir: Baba O’ Riley, primer tema del disco en vivo!

Parte del éxito de Who’s Next se debe a que todos los integrantes conocían las canciones y las habían tocado un tiempo. Luego de la salida del álbum conceptual “Tommy” que los consagró a la fama, Pete Townshend, su principal compositor y guitarrista, se embarco en una nueva opera-rock, “Lifehouse”, a la que termino desistiendo en 1970 porque, en últimas, él era el único que la entendía (incluso sufrió un colapso nervioso por esto).

Así que gran parte del material grabado en esas sesiones conformaría este álbum que fue desarrollado por Townshend: Empleo complejos y fascinantes sonidos de sintetizadores, compuso casi todos los temas tanto en la parte lírica como en la musical, sólo que en esta última la dejó muy básica para que los demás miembros de la banda le agregaran su estilo tan particular.

Además, el pianista Nicky Hopkins, famoso porque ya había colaborado a los Stones y a Jeff Beck, contribuyo en dos temas (“The Song is Over” y “Getting In Tune”); el violinista Dave Arbus aportaría en el final de Baba O’ Riley y, sorpresivamente, John Entwistle, bajista de la banda, tocaría un corno francés en el tema que él escribió y canta “My Wife”.

Un nuevo productor, Glyn Johns, llego a afinar este trabajo y logró un sonido tan nítido, tan limpio que se nota con tanta claridad cada uno de los instrumentos: el atrayente sintetizador, el aplacado piano, la agradable guitarra acústica, la aplastante guitarra eléctrica, el descomunal bajo, LA DEMOLEDORA BATERÍA, la mejorada voz de su cantante Roger Daltrey.


Y es que The Who poseía en ese entonces, antes de la muerte de su baterista Keith Moon, quizá la más potente sección rítmica de la historia: John Entwistle y Keith Moon conformaron un dúo inigualable. Esto le amerito el título por parte de los fans de “The Greatest Rock & Roll Band In The World”, que a finales de los ’60 descaradamente se denominaron ellos mismos The Rollling Stones, aunque con méritos de sobra...

Agreguemos que contaban con uno de los mejores compositores de todos los tiempos como Pete Townshend (eso dicen) que es un excelente guitarrista, y de su frontman, Roger Daltrey, que también es uno de los mejores. Este es el testimonio de Federico Fernández, un fanático argentino de los Who, de lo que acabo de decir. Yo creo que tiene mucho de razón. ¿Ustedes que piensan???

Volviendo a Who’s Next, más importante que Townshend haya sido el gestor de la música en este disco, no he escuchado hasta el momento una forma de tocar la batería como lo hace este maldito de Keith Moon en este disco: es un deleite total cada vez que entra este desquiciado con sus baquetas a golpear todo lo que tiene a su alrededor. UFFF, es demasiado para mis oídos, sentimientos que las palabras no alcanzan a describir…

Al igual me alborota la cabeza, entre muchas otras cosas pero esta es inusual, el manejo extenso del "efecto Wah Wah" de la guitarra eléctrica por parte de Townshend en "Going Mobile". Excitante, muy excitante.

En fin, Aloha da una definición más acertada de este disco. Para terminar quiero pasarles un relato literario (recomendadísimo, es uno de mis preferidos, seguro) de un fan colombiano de la amarga visita de Roger Daltrey y David Gilmour a nuestro país hace unos años. Y un directo con la canción que cierra el álbum. Recomiendo una versión del disco que trae “Bonus Tracks” con temas adicionales de ese periodo.




Extraño final porque por lo general destrozaban sus instrumentos. Aquí sí lo hacen.